domingo, 15 de junio de 2008

Sexualidad femenina

Polémico estudio sobre el sexo femenino
ANDY NEWMAN
The New York Times

Se convoca a la damas a que admiren el esplendor de la forma masculina al desnudo: esbelta y poderosa, un milagro de vitalidad esculpida, caminando lleno de confianza sobre la arena o estirándose en una gloria siempre expansiva.

Aunque, pensándolo bien, quizá prefieran no hacerlo.

Eso dicen los científicos en la frontera de la investigación sobre el eterno interrogante de qué es lo que las mujeres consideran erótico, la última respuesta a lo cual es: no hombres desnudos, o cuando menos, no meramente los tipos desnudos.

"Para las mujeres heterosexuales ver a hombres desnudos caminando por la playa es prácticamente tan excitante como ver paisajes", dijo la investigadora Meredith Chivers, en un nuevo documental acerca de la bisexualidad, titulado Bi the way, que fue exhibido a principios de junio en el NewFest de Nueva York.

Chivers, del Centro de Adicciones y Salud Mental en la Universidad de Toronto, comentó que cuenta con datos para respaldar esta afirmación. En fecha reciente, publicó un estudio en el cual se mostraron video clips de hombres y mujeres desnudos en diversas situaciones sexuales y no sexuales, durante las cuales se midió la excitación genital de los observadores.

Las mujeres heterosexuales, encontraron Chivers y sus colegas, no se sintieron más excitadas por atléticos hombres desnudos, haciendo yoga o lanzando piedras al océano, de lo que se sintieron durante la filmación de control: largas tomas abiertas de las montañas, cubiertas de nieve, en el Himalaya. Cuando mujeres heterosexuales vieron una filmación de una mujer haciendo calistenia, por otra parte, su flujo sanguíneo aumentó de manera considerable.

Lo que realmente tiene importancia para las mujeres, destacó Chivers, al menos en el ambiente más o menos artificial de ver películas mientras se está conectada íntimamente a un aparato conocido como fotopletismógrafo, no es el sexo del actor, sino el grado de sensualidad. Incluso más que las personas ejercitándose desnudas, se sintieron excitadas con videos de masturbación, y más aún por explícitas tomas de parejas haciendo el amor. Mujeres con mujeres, hombres con hombres, hombres con mujeres: al parecer, no tenía mucha importancia para sus sujetos del sexo femenino, destacó Chivers.

"Todo parece indicar que las mujeres no diferencian entre los sexos en sus respuestas sexuales, cuando menos no las mujeres heterosexuales", dijo. "Para estas mujeres heterosexuales, no hubo diferencia entre los sexos femenino y masculino. Ellas respondieron al nivel de actividad".

El trabajo de Chivers se suma a un creciente cuerpo de evidencia científica que coloca la sexualidad femenina a lo largo de un plano continuo entre la heterosexualidad y la homosexualidad, en vez de ponerlo como un fenómeno limitado a sí o no.

"Ella está poniendo de relieve algo que es más o menos evidente, aunque aún inexplorado: que las mujeres son sumamente fluidas en su sexualidad", señaló una de las directoras de Bi the Way, Josephine Decker, en una reunión posterior a la fiesta en honor de la exhibición en un bar gay con tema ruso, en el centro de la ciudad.

Incluso en una cultura que a menudo pasa por ciclos de sofisticación bisexual -- Britney y Madonna, abran paso a Lindsay Lohan y Samantha Ronson (fotografiadas mientras se besaban en Cannes, Francia) -- y pese a datos de encuestas que muestran una tendencia de los jóvenes, en particular, a estar abiertos a la experimentación sexual, la bisexualidad aún tiende a ser tratada como una novedad, un accidente titilante, una fase o incluso una forma de encubrir la homosexualidad. En el 2005, la misma Chivers fue autora de un estudio en el que se emplearon métodos similares, el cual arrojó que los hombres que se hacían llamar bisexuales se sentían considerablemente más excitados por uno de los sexos, normalmente el masculino.

No obstante, las mujeres, según algunos investigadores, son diferentes de manera fundamental. Una investigadora de la Universidad de Utah, Lisa M. Diamond, publicó un estudio en el cual se siguieron las vidas de 79 mujeres que no eran heterosexuales, sino que se catalogaban a sí mismas como lesbianas, bisexuales o ninguna de las anteriores. A lo largo de 10 años, encontró Diamond, las mujeres siguieron mostrando atracción hacia ambos sexos.

La respuesta de las mujeres a imágenes de parejas se extiende incluso a otras especies, descubrió Chivers. En un experimento llevado a cabo en el 2004, y de nuevo en un reciente estudio, Chivers y sus colegas descubrieron que las mujeres sentían excitación ligera, aunque mensurable, al ver imágenes de chimpancés bonobo apareándose. Los hombres no mostraron esta reacción en lo más mínimo.

De manera similar, cuando Chivers pidió a los sujetos que calificaran su propia excitación por los videos que habían visto, las mujeres, ya sea lesbianas o heterosexuales, tendieron a dar mayores calificaciones a filmes que presentaban a mujeres.

"Las mujeres heterosexuales están respondiendo a mujeres, lo cual es contraintuitivo", destacó Chivers. "¿Por qué se sienten las mujeres tan excitadas al ver a otras mujeres?".

Mientras tanto, los varones heterosexuales y los homosexuales, así como las lesbianas, se sintieron más excitados, predeciblemente, por imágenes de su sexo preferido, encontró Chivers.

Resulta difícil precisar qué se debe extraer de esta información. Chivers no vierte audaces alegatos al respecto.

"La conclusión en el sentido de que las mujeres son bisexuales basadas en su respuesta sexual pasa por alto la complejidad, así como las múltiples dimensiones, de la sexualidad femenina", escribió en su artículo.

Chivers no permitió que la aparente flexibilidad de la mujer "pudiera estar relacionada con un mayor potencial para la bisexualidad en mujeres que en hombres".

Los productores de Bi the Way sacan sus propias conclusiones.

"Lo que empezó como moda pudiera haberse convertido en una revolución. Pero, de cualquier forma, es claro que los jóvenes están trazando de nuevo el mapa de la sexualidad", precisó una de las directoras, Brittany Blockman, con la voz en off en este filme, el cual sigue las peregrinaciones románticas de cinco integrantes de lo que un comentarista define como la "Generación lo que sea".

Esa es una conclusión a la cual Chivers, por su parte, no está dispuesta a llegar. Blockman, de 27 años, quien tiene una maestría en Antropología Médica de la Universidad de Harvard, dijo que tuvo la idea para el filme luego de cambiar casualmente al programa de televisión The OC y ver cómo el personaje de Mischa Barton besa a otra joven mujer.

'¿Cuándo se volvió aceptable y `buena onda' que dos jovencitas se besen en programas populares de televisión para adolescentes?", preguntó en una entrevista. "Sentí como si me hubiera perdido algo similar a un cambio cultural".

En la celebración posterior a la exhibición, en Vlada de la Calle 51 Oeste, la cultura al parecer estaba cambiando en varias direcciones y de manera simultánea. Una mujer con maquillaje de Ziggy Stardust, que llevaba una prótesis de yeso con la forma de un pene, participó en la simulación de un acto sexual. Un poco más tarde, la mujer, Amy Ouzoonian, bailarina y artista del performance, se estuvo besando y acariciando con una mujer de apariencia varonil vestida de traje negro.

"Vas por la vida en busca de esa personas en particular", dijo Ouzoonian, de 29 años. "En realidad, los genitales no deberían tener tanta importancia".

Una de las invitadas, Gillian Baine, profesora en una escuela privada (y jurada heterosexual), dijo que eso era más o menos cierto con respecto a sí misma.

"Los jóvenes no quieren encasillarse, y están llevando esa actitud a muchas cosas", dijo Baine, de 28 años. "Se sienten menos oprimidos por las normas. O las normas están cambiando".

No obstante, las normas son engañosas. Decker, de 27 años, una de las directoras del filme, al parecer estaba un poco avergonzada por su propia y limitada experiencia.

"Lo triste es que necesito con desesperación estar con una chica", y agregó que lo único que podía contarle a su diario sexual con respecto al lado femenino eran unos pocos besos robados. "Sencillamente yo no quería que fuera cualquier mujer al azar".

http://www.elnuevoherald.com/noticias/septimo_dia/story/226939.html
2008-jun-15